El lunes que viene Ariadna cumple los nueve meses y aunque ella desde los cinco meses y medio ya daba pasitos agarrada a mi, ahora es que es una locura. Solo quiere estar de pie, se agarra a todo lo que encuentra para incorporarse y si le das la mano sale disparada como un rayo. Nos tiene todo el día agachados de aquí para allá. Es una niña muy activa y muy inquieta, no para un segundo.
Pues bien, yo, la tonta de buscarlo todo, como ya he dicho en alguna ocasión, busqué información para ver cómo podía ayudar a Ariadna a dar sus primeros pasos de forma segura y que la niña no vaya haciéndose brechas por ahí. Porque hombre siempre es importante que nuestro bebé de sus primeros pasos en una zona libre de objetos que puedan hacerle daño, donde los muebles estén preparados para que el golpe sea menos fuerte, donde los enchufes estén a prueba de dedos curiosos y donde el bebé se sienta seguro.
Una primera opción es poner al bebé en un parque donde tenga la posibilidad de levantarse apoyándose en cualquier esquina y así pueda entrenar la incorporación. Una vez incorporado el bebé debemos ponerle su juguete favorito en el extremo contrario para así estimular sus ganas de salir andando a por él y además para que vaya perdiendo el miedo al vacío. Además en el parque si cae, cae en una superficie blanda. Tampoco esta bien tener al bebé todo el día en el parque porque él necesita conocer nuevos espacios, curiosear e investigar. Hay que dejarles libres de vez en cuando.
También está la opción de cogerle de las manitas y que vaya dando pasos, pero claro aquí no practica el hecho de andar solo. Siempre debemos estar ahí para que se sienta seguro, pero intentando que a la vez se sientan independientes. Ariadna es una atrevida, ella ya no quiere que le agarre, se intenta soltar cada dos por tres, lo que pasa que ella aún no mantiene el equilibrio y se cae, pero estoy preparándome y haciéndome a la idea de que mi niña va a darse muchos golpes en estos meses.
Andadores: el dilema
Yo estoy en contra de los andadores. Es más Ariadna no tiene andador. El por qué es muy sencillo. Cuando yo era pequeña nací con problemas de cadera y el traumatólogo le dijo a mi madre que nada de andadores, que si los padres supieran lo malo que son para los bebés no lo comprarían. Y es que la mayoría de los especialistas lo desaconsejan porque aunque el bebé se desplace de un lado para otro y mueva sus piernas como si estuviera caminando, éste no está aprendiendo a sostener su cuerpo ni a ejercitar el equilibrio, algo que es muy importante para dar los primeros pasos. Por tanto, el andador puede retrasar la función motora. Además hace que se salte etapas beneficiosas para su desarrollo.
Bueno, espero que mi opinión y experiencia os sirva de ayuda para ayudar a vuestros pequeños y que se hagan el menos daño posible en esta importante etapa de su desarrollo.
Buenas noches y hasta mañana¡¡¡
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